La receta de la “garra”: Pablo Bossi nos revela la fórmula de trabajo en las canteras de Universitario

UNIVERSITARIO

Después de estar dos años a cargo como Jefe de Unidad Técnica de Menores de Universitario de Deportes, Fútbol de menores.com fue en busca de Pablo Bossi, quien nos contó sobre el proyecto formativo de la ‘U’, los avances que ha obtenido y los objetivos a los que apuntan para los próximos años.

Títulos de Universitario en el 2017: Campeón del Acumulado General Copa Federación, campeón de la categoría 1999 en la Copa Federación, campeón del Apertura con la Sub-17 en el Torneo Centenario, campeón del Clausura con la Sub-15 en el Torneo Centenario, campeón nacional con la Sub-17 en el Torneo Centenario, subcampeón nacional con la Sub-15 en el Torneo Centenario y subcampeón en la Copa Federación de las categorías 2000, 2001, 2002, 2003 y 2004.

Títulos de Universitario en el 2018 (hasta el momento): Bicampeón del Acumulado General Copa Federación, campeón en las categorías 2001, 2005 y 2002 en la Copa Federación, subcampeón en las categorías 2000 y 2003 y subcampeón del Apertura con la Sub-15 en el Torneo Centenario.

¿Cómo fue su llegada al Perú y a Universitario?

Hace ocho años que estoy viviendo acá, tengo un hijo peruano, así que, me siento parte de este país. Para llegar a Universitario me llamó Óscar Hamada. En el 2016 yo estaba trabajando en Carlos Manucci con Teddy Cardama, y Hamada me invitó a participar como Jefe de Unidad Técnica de Menores. Yo ya tenía varias experiencias con el mismo cargo, estuve en Andrés Campeón en la primera parte del 2016 que hicimos una buena campaña y después en Argentina tuve más experiencias como Jefe de Unidad Técnica. Siempre planteando el mismo estilo de juego y la misma idea. Acá en la ‘U’, tenemos más herramientas, mejor materia prima y se pudo profundizar en la idea y afianzarla. Esto nos ayuda a tener un mejor sistema de trabajo claro y planificado, acompañado de una metodología que me tocó desarrollar en los Centros de Alto Rendimiento de la Federación Peruana de Fútbol, cuando participé como coordinador de estos centros.

Cuando llegó a Universitario, ¿cómo encontró el nivel formativo de los jugadores?

Universitario, tanto Sporting Cristal y Alianza son los clubes que mejor captan y no necesariamente por que tengan una estructura de captación, sino, porque los mismos jóvenes se acercan y se ven muchos talentos.

Entonces, había buena materia prima, nosotros la pudimos potenciar el año pasado con el profesor Espona y este 2018 lo seguimos afianzando. Nos enfrascamos a partir de las capacidades físicas, en la fuerza, velocidad, técnica y táctica, en enseñarles cada movimiento a los jugadores que tienen que hacer por puesto y entre la misma línea, que nadie las trabaja. Creo que nuestro secreto es enseñarles a los jugadores los movimientos específicos por puesto. Le sumamos la presión alta en todos los sectores del campo.

Cuando vino a la 'U' trajo una idea de juego, que, al principio del 2017, quizás la adaptación de los jugadores no fue tan completa y al final de ese año lograron una gran diferencia y campeonaron en el acumulado de la Copa Federación.

Te voy a corregir allí, más allá que yo tenga una idea de juego muy similar o parecida, Universitario históricamente juega o tiende a jugar de esta forma. Por eso, la diferencia con Alianza Lima o Sporting Cristal es que son estilos diferentes de fútbol. Entonces, cuando yo llegué la ‘U’ ya sabía que se tenía que jugar con todas las categorías iguales con un 1-4-3-3 y tratar de ser verticales y presionar. Yo le brindé —porque yo lo siento así— que profundicé en el fútbol la intensidad de ser vertical, pero la idea de fútbol, ya está plasmada en la hinchada, en su subconsciente de la nación crema. Lo que se vino a hacer acá es hacer énfasis en eso. A lo mejor el día de mañana me toque estar en otro club donde la idea de juego sea otra y uno se adapta a ese sistema y les enseña a los jugadores a jugar con ese estilo. Sin embargo, el que lo marca es el club, es una organización organizada y ordenada; es el club que manda los alineamientos y nosotros nos encargamos de desarrollarlos y potenciarlos.

Ese alineamiento de la ‘U’, ¿fue porque los dirigentes querían darle esa línea?

Los dirigentes me plantearon —como también se lo plantéo a Nicolás Córdova—, que el sistema de juego de Universitario es un juego directo, vertical con transiciones rápidas, también me lo plantearon a mí y yo básicamente me identifico con este equipo porque yo lo llevo en la sangre, que tenemos que luchar, poner y trabar, y cuando tenemos la pelota, jugar. Por lo cual, vino de arriba.

Me comentaba que utilizan el 1-4-3-3, ¿el año pasado también lo emplearon?

Sí, nosotros siempre utilizamos ese sistema, por ahí, en algunas situaciones puntuales cambiamos de esquema a ser un poco más ofensivo haciendo un 1-4-2-4, donde hay momentos que nos toca como no poder marcar o ir perdiendo, en consecuencia, ponemos dos “nueves”, dos extremos bien abiertos y la subida de los dos laterales.

¿Por qué la elección de este sistema?

El club también quiere jugar con el 1-4-3-3, quiere que sea su sistema madre. Todo esto habla de una organización que se está formulando dentro del club y alineamientos, entonces, empieza a verse un funcionamiento en todas las categorías por igual. De todas formas, creo que este sistema para divisiones juveniles es un esquema que les queda cómodo porque podemos ocupar todos los sectores del campo, porque tenemos tres delanteros, los tres mediocampistas ocupan todo el espacio, y con los cuatros defensores tengan todo cubierto.

¿Cómo es la adaptación de los jugadores que llegan durante la temporada?

Uno de nuestros pilares es la preparación física, entonces donde más sufre el futbolista, es en esta parte y también en nuestro estilo de juego, porque el fútbol de Universitario es de mucha intensidad. Administrar el balón para generar situaciones de gol, entonces, esto implica que tengan que correr y altos niveles de concentración, que estén siempre atentos y que vayan a recuperar la pelota; pero, en este recuperar, siempre hay roces, eso, es el punto que mayormente le cuesta en la adaptación, que les lleve cuatro o cinco meses. Es por ello, que este año optamos por jugar la Copa Federación Impar, cuando no era obligatorio. Para que algunos jugadores tuvieran esa adaptación en ese torneo, ya que, nosotros priorizamos el Torneo Centenario.

¿Qué instancias toman si durante este periodo el jugador aún no logra adaptarse?

Nosotros estamos desarrollando un protocolo para la captación del talento, por lo tanto, cuando un jugador venga el siguiente año a Universitario de Deportes, va a hacer una evaluación que será más rigurosa, porque este año manejamos unos indicadores y para que jueguen en la ‘U’ tienen que tener una característica psicológica especial, por esto mismo que tiene que ser agresivo, —que no significa dar patadas, sino, irte a sacar la pelota— y para eso, hay una técnica que se la enseñamos nosotros y si no tienen esa fortaleza mental no lo hacen y se quedan mirando y tampoco van a querer retroceder treinta o cuarenta metros para recuperar el balón; entonces el jugador de Universitario es especial, es luchador, aguerrido y sabe con la pelota, ya que, es dinámico y veloz. Es así, que en este protocolo desarrollamos la evaluación con una batería de test, además, tácticamente, mediante diez indicadores que tenemos, psicológicamente, y médicamente, porque nos ha pasado que tenemos jugadores talentosos que tienen muchos problemas de columna, tobillos o rodillas y como nosotros trabajamos mucha la fuerza no les permite cargar tanto, por eso, su desarrollo es limitado y termina siendo un futbolista que se va perdiendo.

Nosotros tenemos claro algo, formamos jugadores para la primera, entonces, yo los quiero acá flacos desde el inicio y cuando salgan los quiero musculosos, fuertes, veloces, resistentes y que salgan conociendo todos los conceptos.

Estos aspectos lo hacen con los jugadores que están en Lima, ¿cómo hacen cuando van a reclutar en provincias?

Los hacemos por tres canales: uno es la Federación, que a partir del año pasado organiza torneos de las diferentes categorías que van a jugar el año que viene el Torneo Centenario, entonces, invitan a todos los clubes a hacer visorías, por lo cual, tenemos personas que van siguiendo estos torneos, además, de la Copa de Plata en las categorías que yo les paso en las que estamos más débiles. Después, esta persona que se encarga del scouting, tiene conocidos en diferentes lugares y está viajando al interior del país a ver jugadores. Luego, el tercer gran canal, es que como somos Universitario tenemos un montón de jugadores a pruebas. En realidad, la forma de entrar a la ‘U’, sería a través del competitivo que entrenan en el Estadio Lolo Fernández, en el cual, el chico ingresa y tenemos planificado que una vez por mes vienen a jugar con nosotros y vamos haciendo un seguimiento, si vemos que hay un jugador bueno, lo vamos dejando. Pero cuando hay referidos, lo vemos acá y si no está lo mandamos al “Lolo”.

¿Cómo viene un chico a probarse a Universitario?, ¿cuáles son los pasos?

Como te decía anteriormente, nos llegan a nosotros o por referidos que están relacionados al fútbol. Nelson Espinoza, quien es la persona encargada de las visorías, los trae y los evaluamos dos semanas con su categoría y le pasamos una serie de evaluaciones con el protocolo que te estaba comentando antes a partir del 2019. Los que están ahora, los evaluamos con los indicadores técnicos y tácticos, y si nos gustan todos, los dejamos. Pero un chico de Lima que quiera venir a inscribir debe de ir al “Lolo Fernández”, allá es donde están nuestros equipos competitivos, él va a ingresar ahí, tendrá sus tres días de entrenamientos y una vez al mes esos equipos vienen. Creo que es mucho más fácil para un jugador resaltar cuando viene con un equipo armado, que sus compañeros van a darle la pelota y van a poder desarrollarse correctamente, a cuando vienen a una prueba masiva donde no conoce a nadie y cada uno se quiere salvar.

Me parece, si soy un joven que quiere venir a Universitario, el camino es irse a Breña, para que lo incorporen y puedan venir con sus compañeros. Nosotros acá, por un tema sensible, estamos en una lucha con la comisión contra la corrupción, pero a veces, cuando se habla de corrupción se piensa en plata; pero no solamente es dinero, sino, también regalos, invitaciones a comer. Es por ello, que los entrenadores tienen prohibidos recibir regalos o invitaciones. Justo ahora que se incorpora la 2006, se les dejó muy en claro, que si nos enteramos que algún padre invita a almorzar o cenar o le da un tipo de regalo al técnico, se van el chico, el padre y el entrenador, porque no puede ser que nosotros dejemos de lado a un buen jugador por otro de menor calidad. Si nosotros buscamos promover jugadores a primera, el jugador bueno es la materia prima, entonces yo estoy loco en que el mejor jugador esté jugando y si tocan en el medio tres buenos y no hay ninguna marca, jugarán ellos porque tienen que jugar. Pero, ¿cómo obtenemos quiénes son los mejores’, pues tenemos un departamento de seguimiento y estadísticas de todos los jugadores diariamente, semanalmente y bimestrales.

Generalmente la movilidad de jugadores de salida o de entrada se dan a inicio, mitad y fin de año. Para sacar a un jugador, el departamento de seguimiento y estadísticas me pasa los datos de todo el semestre sacando un coeficiente que desarrollamos y es comparativo para todos los jugadores del mismo puesto y el que está último en esos niveles, que puede ser que un 2005 esté mejor que un 2002, entonces, ese 2002 se tiene que ir porque en números el otro futbolista lo está superando.

Tratamos de que sea lo más transparente posible y yo soy un obsesivo de minimizar el error y creo y estoy convencido que esto va de manos de las estadísticas; si yo logro ponerle un número a cada jugador voy a errar muchísimo menos que si lo hago a ojo diciendo si ese juega bien o no. En Universitario enfatizamos no haya de eso “me parece que juega bien” o “que bien que juega”, pero sí, juega bien porque recuperó tantas pelotas, entrega bien tanta cantidad y tiene un porcentaje de devolución alta. Si es lateral, desborda o mete los centros perfectos, gana los duelos aéreos o terrestres. Esto lo estamos implementando. A mitad de año sacamos jugadores y los padres siempre entienden o comprenden que sus hijos son los mejores, yo le muestro los números y se los analizo, le demuestro que no son los mejores, son buenos jugadores por el hecho de que están en Universitario, algo tienen, pero no están para poder seguir; hay jugadores que están mejores y es natural, porque en menores es un proceso formativo y educativo como si fuese la escuela, hay chicos que se desarrollan más, otros que viene bajo y luego se potencian. Sin embargo, nosotros sacamos la foto en ese semestre y si no está bien, lamentablemente tiene que abandonar el club.

Los jugadores que se reclutan y viene de provincia se quedan en la vivienda que tiene la ‘U’, ¿cuántos jugadores hay?

Nosotros tenemos espacio para treinta jugadores, pero actualmente estamos con veinticinco. Esos cinco restantes son variables porque normalmente tenemos visita durante el año para probar jugadores que vienen del interior, le damos la posibilidad de alojarlos en nuestra casa hogar, evaluarlos y según la etapa del año, si se puede hacer el traspaso del colegio lo hacemos, sino, los invitamos a fin de año. Al jugador que viene se le hace una ficha de seguimiento con todos sus datos y Nelson cada tanto los va a visitar o los invitamos para que vengan una vez por mes a que sigan estrenando con nosotros.

¿En qué condiciones se encuentran los jugadores que viven en la casa hogar?

En la vivienda, —como te dije anteriormente tenemos espacio para treinta—. Tenemos dos pensiones, una es en el “Lolo Fernández” y la otra que nos lo hizo Gatorade, donde alojamos a los chicos en etapa escolar, y la antigua donde están los muchachos más grandes. Tratamos de dividir a los más chicos por un lado y a los más grandes por el otro. Básicamente los chicos que están ahí, son jugadores de provincia, los requisitos que se les pide es que sean titulares; no puedo tener a un jugador que no sea titular indiscutible, los mejores jugadores son los que tienen que estar en el “Lolo”.

Tener al chico en la pensión nos genera un gasto importante, por lo cual, no podemos darnos el lujo de tener jugadores que no jueguen. Los que están, siempre son evaluados, a partir del 2019, que este proyecto que tenemos se va a profundizar y terminar de afianzarse, vamos a hacer evaluaciones con los jugadores del “Lolo” trimestrales y le vamos a dar un informe al padre, porque si en el semestre no están rindiendo van a tener que abandonar y entrará otro; tenemos mucho cuidado con el joven porque, más allá de futbolistas, son personas que tienen que tener una vida de bien para la sociedad, es por eso, que le damos mucha prioridad al colegio. Este año nos ha sucedido que hay jugadores que han perdido la titularidad, pero no los dejamos ir, porque preferimos que terminen el colegio, más allá de que tenga un costo muy alto.

Por otro lado, antes se trabajaba que los chicos que tenían contrato se tenían que ir, hoy nosotros lo estamos analizando porque tenemos varios muchachos con contrato que siguen estando en el “Lolo”, el problema es que pasa por lo económico, porque sus contratos no son muy altos y si los mandamos a fuera, quedarían desprotegidos. Es por ello, que el club los sigue protegiendo porque sí son jugadores importantes que están en reservas o en primera; pero son jóvenes, son categoría 1999 o 2000, entonces le damos la cobertura y seguridad. Seguramente, el próximo año se les evaluará diferentes.

Estos jóvenes que tenemos en la pensión, son muy valiosos para nosotros. Universitario ha podido mejorar la alimentación, a partir, de la incorporación de un nutricionista que nos hace mensualmente un menú balanceado y, a veces —si se requiere— se hace un menú individual. Al principio de año hacemos una evaluación antropométrica con los médicos y nutricionistas, donde se sacaron diferentes perfiles y se fue elaborando la comida. Es interesante que la gente y los chicos entiendan que es muy grande el sacrificio que vienen del interior al alejarse de su familia, amigos, novia, su lugar, abandona todo lo conocido y va detrás de un sueño o vienen para ayudar a su familia a salir adelante. Le damos cuatro comidas al chico, le damos la escolaridad, la movilidad, psicólogo en el cual hacen talleres los domingos con diferentes valores y grupos, tenemos asesoría y apoyo en matemáticas y comunicación, que les están dando esta facilidad para que repunten en el colegio.

Es muy difícil, porque a veces pasan sus cumpleaños solos, a pesar de que están con su gran familia, que son sus compañeros del “Lolo”, más las personas que están encargadas, como sus tutores. Siempre festejamos el cumpleaños de los chicos, traemos una torta y les cantamos su día. Es importante que los padres estén enterados de lo que hacen sus hijos, y más con los grandes ya que se quieren escapar para verse con su enamorada, entonces, nosotros este año hicimos un operativo donde los jugadores tienen que anotar la entrada y salida y si se van a demorar deben de llamar a su tutor para avisarle y sepa dónde están.

Desafortunadamente, nos pasó que tres jugadores no estaban cuando fuimos un sábado y después se los llamó, vinieron, nos dijeron que habían tenido una fiesta de su compañera y se tuvieron que ir porque nosotros no podemos fallarles a los padres, nos dan su mayor tesoro y los debemos que cuidar y mejorar bien. Claro, y tampoco es una cárcel, si viene un chico y nos plantea que tiene una fiesta de quince años, se le autoriza, vemos quién va, quién lo trae y tiene que estar acá a las doce y si al día siguiente, lamentablemente no pueden ir, porque ellos vienen acá a desarrollar una carrera y un sueño.

Haciendo hincapié en este tema, ¿cómo influye el psicólogo a los jugadores en los entrenamientos para afrontar los partidos?

En el departamento de Desarrollo Humano, tenemos psicólogo y coaching. Por lo cual, tenemos un psicólogo en la mañana y tarde, y el coaching que anda rotando entre primera, reserva y menores. Ellos empezaron el año haciendo entrevistas a cada jugador de juveniles y en ella, hicieron un diagnóstico con todas sus falencias, debilidades y lo que necesitaban para solucionar o superar. A partir de eso, empezaron a hacer entrevistas semanales con los casos más particulares para ir trabajándolos. Luego, trabajan en grupo la comunicación dentro y fuera del partido, además de la cohesión grupal y varios puntos que van desarrollando los psicólogos. Después está nuestra ayuda, viendo a los jugadores si están bien o mal e inmediatamente el psicólogo los aborda y le van sacando la angustia que pueda tener en ese momento.

¿Qué mensaje le podría dar a los padres de hijos futbolistas?

Hoy todo va de la mano con todo. La sociedad, no sólo en Perú sino a nivel mundial, tienden a sobreproteger al niño, a cuidarlo y no dejarlo crecer y ser. Me parece que el mensaje debe de ser que hay un momento en que se tiene que empezar a dejarlos, que es la mejor forma para el chico que se vaya desarrollando, dándole todo el apoyo posible; pero que no se entienda ese apoyo en venir todos los días a la práctica, ponerle los botines, las medias, su agua; porque a nosotros no nos sirve. Queremos guerreros si se puede, que estén preparados para afrontar los problemas.

El mensaje es que los dejen ser, que no les estén dando indicaciones desde afuera, porque el técnico trabaja de una forma y se tiene una planificación; a veces, el joven por hacerle caso al padre, desobedece al técnico o se bloquea. Hay que sacarle la ansiedad de los padres, porque ellos proyectan la salvación económica de la familia y los están presionando demasiado. Dejemos que los chicos vengan, se expresen, jueguen, se diviertan y los padres disfruten de lo que hagan sus hijos, pero, alentando bien, sin alentar con violencia. El cambio empieza por uno, entonces, por padres deben de empezar por ellos y hacer de esto una onda expansiva.

Como consecuencia del proceso formativo, Universitario tiene un gran universo de jugadores que pueden ser convocados a la Selección Peruana.

Claro, en todas las categorías. Nosotros desde Universitario apoyamos a la Federación en todo lo que nos pide y esos jugadores que son seleccionados se los mostramos como un premio, para que sus compañeros se sigan esforzando y poder llegar. De todas formas, el estar en la selección no me garantiza que lleguen a primera, sobre todo en las categorías más bajas; hay estadísticas a nivel mundial que los jugadores de la Sub-15 —si mal no recuerdo— son un 5% o 7% que llegan a la Selección Mayor y de la Sub-17 era un 10% o 12% y ya los jugadores de la Sub-20, que no participaron de las anteriores categorías de selección, son los que van a llegar a la mayor o empezar a jugar en primera. Es muy claro lo que pasó con los “jotitas”, la gran mayoría no participó en la Selección Mayor, muchos jugaron en primera, pero se diluyeron, otros están en segunda o hasta dejaron de jugar. Es una linda experiencia para los chicos representar a Perú.

¿Qué aspectos o cualidades debe de tener un jugador para que pueda debutar en Primera División con Universitario?

Tiene que ser agresivo, rápido y ser técnico. Es algo sabido, que el jugador internacional tiene que ser rápido, nosotros vamos por esa celda, futbolistas fuertes. Para que lleguen a primera, ese es el modelo que hemos desarrollado con el perfil de cada jugador con sus características técnicas, tácticas, físicas y psicológicas. Es como una plantilla que tenemos.

Este año la categoría Sub-17 (2000) participó en la Copa Mitad del Mundo, como consecuencia, de haber sido Campeón Nacional de la categoría en el Torneo Centenario del 2017, ¿cuánto cree que se han nutrido los jugadores, luego, de esta experiencia?

Fue una vivencia muy linda para ellos. Hablando con los jugadores, algunos se dieron cuenta de sus falencias, otros, de sus virtudes y de qué les falta corregir. Fue enriquecedor. Un objetivo de Universitario para el siguiente año, es poder sacar equipos a jugar torneos internacionales, probablemente se irá el grupo élite de las categorías más chicas o grandes, porque eso nos da un roce o competencia que los nutre en este proceso formativo.

¿Cuál cree que es el gran mérito de Universitario por salir campeón del acumulado impar y en las categorías 2001, 2002 y 2005?

Lo primero es el trabajo del jugador, una planificación. Todos los futbolistas saben a qué jugar y cómo jugar. Por ejemplo contra Regatas hicieron un mix, en la categoría 2004 y 2002 y nos fue bien, al igual que 2005 y 2004, nos fue bien. El jugador que juega en una categoría mayor sabe lo que tiene que hacer, porque todos hacen lo mismo, creo que eso, uno de los puntos más importantes junto con la agresividad y dinámica. Es bravo jugar contra nosotros, porque estamos constantemente sacándote la pelota, presionándote y si la tenemos, vamos a atacar. Nosotros no tenemos la tenencia del balón por tenerla, si en este deporte se gana haciendo goles.

¿Cuáles son los objetivos de Universitario para los próximos años?

Terminar de afianzar el proyecto, que el estilo de juego de Universitario sea un sello y nuestro mayor desafío es que en el 2020 o 2021, el 80% de los jugadores de la ‘U’ en Primera División, hayan salido de las canteras.

¿Cuál es el proceso ideal del jugador en formación?

Lo ideal es que pueda pasar por todos los estamentos de las divisiones menores, empezando desde las escuelas, incorporando la parte federativa, reserva y primera; pero hay un montón de cosas que pasan que los chicos se destacan en las categorías más chiquitas, después quedan relegados. Hay factores más importantes, el desarrollo biológico del niño de 13 o 14 año, se puede observar la diferencia a otros de hasta cinco años biológicamente. Por ejemplo, un jugador que está midiendo 1.80 y que es fuerte y se desarrolló sexualmente seguramente va a sacar ventaja en la velocidad, fuerza y si es coordinado con la técnica, va a marcar muchos goles, va a ser el ídolo de esas categorías. Sin embargo, van pasando los años y empiezan a emparejar, todos comienzan a ser fuertes, rápidos y este jugador ya se equiparar, probablemente los otros lo superarán; los otros que venían en un crecimiento despacio los superan y llegan a primera o reserva. Es algo natural que no todos los jugadores de una categoría llegan a Primera División, solo son un promedio de dos a cuatro jugadores en un buen año y el resto tiene que seguir jugando, probablemente no en Universitario y sean en otros clubes que se puedan desarrollar.

¿Qué mensaje le daría al hincha crema?

Un mensaje de esperanza y tranquilidad de que hay muy buenos jugadores que sienten una gran identificación con el fútbol de la ‘U’, como lo quiere la hinchada, de acá a tres años o dos vamos a tener muy buenos futbolistas con un plantel joven y casi o en su totalidad creado en Universitario.

¿A quién le dedica todos los méritos que ha tenido desde su llegada a la ‘U’?

Se lo dedico a mi señora, mi hijo, a toda la hinchada, que su labor es sacrificada y que cuando se lo necesita siempre están, que apoyan a este proceso, a ustedes que postean algo y que tienen un montón de comentarios y esa misma gente que está muy contenta, y creo que eso alegra a todos los jugadores, los técnicos. Saber que la hinchada es parte de este club, que se encuentra satisfecha y contenta con lo que se está desarrollando.

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Autor
Gonzalo Santiago Landacay